Organización

manejar nuestro tiempo

La orga­ni­za­ción no es solo para even­tos impor­tan­tes o con­gre­sos, es útil en cada momento de nues­tras vidas, al con­ver­tirla en un acto reflejo se hace invi­si­ble pero mucho más efi­ciente pues no nos exige un esfuerzo. La prác­tica y la pacien­cia nos ayu­dan a lograrlo.

Muchas veces nos habrá pasado por la cabeza la idea de orga­ni­zar­nos, no por nada las vidrie­ras se lle­nan de calen­da­rios, alma­na­ques, agen­das y sus deri­va­dos, cuando se acerca el fin de año, cada vez nos ven­den por tele­vi­sión más artícu­los para guar­dar lo que com­pra­mos, ya sean bol­sas que acha­tan una fra­zada como per­chas que se cuel­gan una de la otra. Más con­su­mi­mos, más cosas tene­mos para guar­dar y comienza un círculo vicioso que nos es difí­cil rom­per sin sen­tir­nos culpables.

Cul­pa­bles! De no haber orde­nado toda­vía las fotos digi­ta­les del último cum­plea­ños o del viaje de vaca­cio­nes tan pre­ciado que hici­mos a un lugar donde quizá ya no vol­ve­re­mos. o de la fiesta de egre­sa­dos de nues­tro pri­mer hijo que ya está dejando la universidad.

La mayo­ría de las per­so­nas tie­nen pro­ble­mas con el des­or­den. De hecho, yo soy una de esas per­so­nas y el tema de libe­rarse del des­or­den es uno que me apa­siona sobremanera.

Por años he leído, y sigo leyendo, todo artículo, libro o folleto sobre el tema que se me cruza por delante. Todo con­sejo que pueda poner en prác­tica lo tomo. A lo largo de los años he apren­dido a ser orde­nada y lo mejor de todo es que ahora lo hago sin darme cuenta. Sí, para ale­gría de todos los des­or­de­na­dos les puedo ase­gu­rar que uno puede apren­der a dejar de serlo. Tiempo y esfuerzo. ¿Cuánto tiempo y cuánto esfuerzo? lo que cada per­sona pueda, o quiera, o nece­site, por suerte no hay pla­zos pre-establecidos.

Me pro­duce un gran pla­cer cuando alguien que visita mi casa dice: “qué orde­nada!” No creo que haya muchas cosas que sean más des­gas­tan­tes que vivir en el des­or­den. En casos extre­mos el des­or­den puede con­ver­tir una habi­ta­ción en un basu­rero, y al que la habita en una per­sona que otros tra­tan de evi­tar. Poner un gra­nito de arena para que los que leen el blog nunca lle­guen a este punto es mi pro­pó­sito y por supuesto agra­de­ceré toda buena idea que cual­quiera pueda aportar.

Pon­ga­mos manos a la obra y como dicen en el gran país del Norte: “just do it.” O como diría Ortega y Gas­set: “… a las cosas.”

Para organizarnos
Suscripción

Entrá tu correo electrónico para suscribirte y recibir notificaciones de nuevas entradas.

Donaciones

Si te sirve lo que hace­mos y pen­sás que mere­ce­mos tu apoyo agra­de­ce­re­mos tu contribución.

Ingresá, por favor, el monto (usando 00.00)




Aloja nues­tro sitio: